La política y las finanzas no van bien juntas

Cualquier político que desee hablar sobre finanzas, ya sea deseando que otros hagan un mejor trabajo o tratando de arreglar las finanzas de la cosa pública, se mete en problemas.  En Canadá lo estamos viendo y viviendo en estos días: y tenemos dos ejemplos locales y uno interno de Europa.

En Canadá

Durante una reunión del G20 en México, el Primer Ministro Stephen Harper comentó sobre las elecciones en Grecia y mencionó que los problemas económicos en Europa siguen siendo graves, agregando que “lo que los países europeos deben hacer y que esperaremos son compromisos claros que desean tomar todas las acciones que puedan para enfrentar esos problemas.”

Uy… eso no gustó en Europa.

El Presidente de la Comisión Europa, José Manuel Barroso, recordó que los europeos están frustrados con sus aliados: Canadá y Estados Unidos, pues estos no han apoyado al fondo del Fondo Monetario Internacional, destinado a ayudar a Europa. (En 2009 Canadá se comprometió con 10 mil millones de dólares para dicho fondo). Barroso dijo también: no vinimos a esta reunión a recibir lecciones de nadie.

Quebec

En la provincia de Quebec, el gobierno provincial está intentando sincerar lo que se debe pagar por la educación superior y estamos viviendo … no sé cual sería el mejor término para describir esta serie de eventos que ocurren en Montréal.

El sinceramiento de las finanzas públicas relacionadas con las universidades en Quebec ha sido postergado por mucho tiempo y probablemente por cada gobierno de los dos principales partidos políticos, pues cada vez que el tema es mencionado los estudiantes universitarios realizan huelgas, quejas, protestas y la clase política vuelve atrás con sus decisiones.

Europa

En Europa, los alemanes se quejan de la ayuda dada a Grecia. Ellos dicen, ¿Por qué deberíamos nosotros ayudar a los demás? Nosotros trabajamos duro, en Grecia no. Nosotros ahorramos, en Grecia no lo hacen.

¿Tienen razón o no? Es otro tema que no discutiremos aquí. Recordemos que es el precio de vivir en una sociedad, todos aportamos al bien común. Hoy por ti, mañana por mí.

 

Gastar más de lo que ganamos y entrar en deudas es uno de los problemas principales ( si no es el principal) para los gobiernos y para las familias. Quizás no tenemos poder para resolver o mejorar las finanzas públicas, pero tenemos el poder para solucionar nuestros problemas en casa.

Salgamos de deudas. Vivamos sin ese problema. Vivamos en libertad y en tranquilidad.

Nosotros no somos políticos, así que hablar sobre dinero no nos mete en problemas.

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