Como traje mi dinero a Canadá

Este es un “guest post” escrito por un lector de origen mexicano, quien escribe bajo el seudónimo de CaitS.

Como mi primera participación en el blog pretendo comenzar con la primera experiencia financiera en Canadá: Traer mis ahorros desde mi país de origen.

En lugar de llevar todo mi dinero conmigo, decidí traer sólo una fracción en efectivo y cheques de viajero; otra parte la fui retirando usando los cajeros automáticos, y finalmente lo mandé traer desde mi cuenta en el banco por envío internacional.

Con esta técnica esperaba reducir el riesgo de perder todos mis ahorros si me asaltaban en el aeropuerto de la Ciudad de México; y tener dinero para pagar fácilmente gastos posteriores en mi país de origen (como al mandar traer el resto de mis pertenencias), controlado por servicio de banca en línea.

Sin embargo esto trajo sus propios riesgos y consecuencias:

- El banco podía bloquear mi cuenta al ver retiros inesperados en el extranjero.
- El plan involucró gastos extra por el costo de los cheques de viajero, los cambios inesperados en las tasas de cambio, y los cargos por servicios y comisiones por retiros y envío de dinero.
- Antes de traer el resto del dinero, existió el riesgo de falta de efectivo para imprevistos.
- Si el banco en mi país de origen cambiaba sus políticas en su banca en línea (como un nuevo llavero de seguridad), habría perdido el acceso a mi cuenta por internet.

Para reducir el riesgo, visité mi banco antes de partir para avisar por adelantado sobre los retiros en Canadá; y para dejar a una persona de confianza como segundo propietario de la cuenta, quien podría manejarla en mi lugar cuando yo ya no pudiera.

Viéndolo ahora, considero que de haber traído casi todo el dinero conmigo y de haber dejado el mínimo en mi banco, el riesgo y los gastos habrían sido mucho menores.