Es muy fácil engordar, es muy fácil endeudarse

Es muy fácil engordar. De eso les puedo hablar con experiencia. Basta tan solo hacer una o varias de estas cosas: no tener límites en la comida; comer cualquier cosa; comer muchas veces; no tener un plan de comidas; comer cuando no se tiene hambre; no planificar las comidas; ir a hacer compras con hambre; no hacer ejercicios; comer cuando se está ansioso.

Es muy fácil endeudarse. De eso les puedo hablar con experiencia. Basta tan solo hacer una o varias de estas cosas: no tener límites en las compras; comprar cualquier cosa; comprar mucho siempre; no tener un plan de gastos; comprar aún si no es necesario; no planificar las compras; ir a hacer compras a lo loco; no tener suficientes ingresos; comprar cuando se está ansioso.

¡Oh, que coincidencia! Parece que los síntomas son muy similares.

Las facturas de las compras de navidad están llegando ahora a nuestras casas y quienes no planearon sus compras, van a tener un largo invierno, primavera, verano y quizás otoño.

Lea lo que está pasando actualmente con muchos que estarán sufriendo por mucho tiempo debido al exceso durante las compras de navidad, con tarjetas de crédito.

4 Comments on Es muy fácil engordar, es muy fácil endeudarse

  1. Estimado Oscar, felicitarlo por tan maravillosa analogía. Apoyo el concepto y lo pondré en práctica. Lo invito a seguir adelante, su blog es muy constructivo e impacta vidas.

  2. Excelente post, excelente analogia!!!

  3. Jairo Enrique // January 17, 2012 at 6:15 pm // Reply

    Esta analogia muestra una muy interesante relacion mas el resultado no es siempre el mismo ya que significa que los ricos gordos no tienen el mismo descuido al momento de invertir su dinero y los que estan en el peso acorde al genero, la edad y estatura no tienen el mismo cuidado al momento de endeudarse. Contradictorio no?

    Por el lado de las facturas soy un fiel seguidor de la fisolofia de Diogenes que decia que cada vez que pasaba por el mercado se reia de ver la cantidad de cosas que habia que el no necesitaba y de San Francisco con su celebre frase “Deseo poco y lo poco que deseo, lo deseo poco”.

Leave a comment

Your email address will not be published.


*